Desde hace tiempo intento abrir un blog, pero siempre lo postergaba. Hoy el gnomo sobre mi hombro me convenció de la necesidad de tener mi espacio en internet, y así poder publicar todas mis frustraciones y una que otra alegría simplona. No tengo idea de cuanto me dure el gusto por escribir, pero creo que será por mucho tiempo, pues he encontrado lo que realmente me gustaría hacer, y esto es sólo el inicio.
Es martes, apenas martes y ya estoy tratando de sobrevivir a todas las tareas atrasadas que tengo, sé que saldré viva de una u otra forma. También trato de sobrevivir a mi último mes junto con mis compañeras de cuarto, al parecer en diciembre recuperaré mi ansiada soledad, esa de la que no he podido disfrutar desde que llegué a Xalapa, ellas dicen que me extrañarán, el sentimiento no es mutuo, mi poco apego a las personas y a las cosas me imposibilita para extrañarlas, ¡no son ellas soy yo!.
martes, 10 de noviembre de 2009
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